02/08/2010

Yo tuve un sueño (tipográfico)

Hace tres o cuatro años, los tiempos ya se vuelven confusos en mi cabeza, me dije a mí mismo: OK, ¿por qué no? ¿por qué no tener una carrera de diseño de fuentes tipográficas en Argentina? No era nada original mi idea, como nunca lo son. Otros muchos ya estaban pensando en algo similar. El tema era hacerlo, porque se trataba de un proyecto monumental. No era un curso de diseño de fuentes, ni un taller, ni una serie de workshops o clínicas. Una carrera académica, a nivel posgrado, teórico práctica. Una locura.

Lo fui a buscar a Fontana con la idea, acompañado por Pablo Cosgaya. En su cocina, mientras preparaba mate, me dijo: "está bien, lo escucho Carpintero". Carajo, ¡cómo laburamos desde ese momento! Carlos Carpintero, Pablo Cosgaya, Rubén Fontana y Marcela Romero formamos el equipo de organización de la Carrera de Especialización en Diseño de Tipografía de la Universidad de Buenos Aires, más conocida por su sigla CDT-UBA.

Redactamos cientos, miles de páginas y formularios hasta que el proyecto fue avalado primero por el Director de la carrera de Diseño Gráfico, luego por el Consejo Directivo de la FADU y finalmente por el Rectorado de la UBA. Luego, la planificación, el programa y... el equipo. Pequeño detalle. Porque entre autoridades y profesores, somos más de 30. Haciendo un trabajo que nunca habíamos hecho, del que tampoco hay antecedentes en nuestro país.

El sábado, luego de 102 clases, terminó la primera cursada. Y allí, emocionado, frente a los alumnos y los amigos, dije algo que ahora reafirmo: cada uno de nosotros puede ser relativamente bueno en lo que hace, pero no es nadie si está solo. Lo que suma, lo que potencia, lo que realiza proyectos como este es la interrelación. Lo que nos hace avanzar es la diferencia.

"Soñar, soñar" se llama una película de Leonardo Favio que a Daniela le gusta mucho. A mi también. Todavía no puedo creer que ese que está ahí, en el medio de la foto, con esa cara de palurdo amanecido que sigue con el chucho a cuestas soy yo.