24/06/2010

Sobre la teoría y el Diseño

La teoría no está antes, después, por sobre ni por debajo del Diseño. Se puede pensar en otra teoría. Una teoría más humana para el Diseño, una teoría más allá de la mecánica y la linealidad.

Hacer Diseño es, en cierta forma, teorizar sobre Diseño. Pero en ese caso, la teorización se limita a una dimensión instrumental. Como se dice habitualmente en el espacio de la doxa: se trata de una "teoría aplicable a la práctica". Esa es una de las formas de la teoría, la teoría "aplicable" a la resolución de problemas reales, concretos, puntuales. En este sentido, la teoría valorable sería aquella que puede legitimarse a sí misma a través de la mostración de "casos de éxito". La teoría como una herramienta, como una llave.

Hablando de llaves, un diseñador amigo me contó hace pocos días una breve historia que usaré para ilustrar la dimensión instrumental de la teoría.

Este colega pasó algunos años viviendo en una ciudad arrasada por el viento llamada Puerto Madryn, en la patagonia argentina. Hace frío en Madryn. La piel se curte y las emociones se guardan, para que no se vuelen. Esto hace que algunos habitantes parezcan rústicos, ásperos, poco afectos al trato y algo rudos. Como algunos diseñadores cuando les hablan de teoría.

Mi colega lleva su automóvil a reparar a un taller mecánico. Allí, escucha el siguiente diálogo entre el encargado del taller y un asistente:

— Por favor, pasame una llave de tubo.
— Enseguida. Pero, ¿de qué medida?
— Me da lo mismo, es para golpear.

La teoría que propongo es la que hace preguntas difíciles sin aplicación instrumental inmediata. La urgencia de lo cotidiano no es el espacio más productivo para la reflexión, para el volverse sobre sí. Tenemos que aprender de otros dominios. Por ejemplo, la medicina tiene otros espacios más allá de la sala de guardia del hospital.