29/12/2009

Signo de los tiempos (del diseño argento)

1) Cuando yo era niño sabías que alguien era alguien en el pequeño mundo del diseño argentino porque aparecía en revista Tipográfica. Hoy te das cuenta de que existe porque participó como disertante en TriMarChi.

Comparación: antes era mejor, al menos había que saber leer y escribir.

2) Una entrega del taller de Diseño era un objeto valioso: horas de montaje artesanal, transferencia de toner de fotocopias con tinner, toner de color sobre papeles especiales, filminas autoadhesivas, omnicrom, letraset, collage, ensayos en el laboratorio fotográfico con rollos vencidos, calco finlandes caligrafiado. Hoy es todo bajada laser y ploteado.

Comparación: antes era mejor, 3D vs. 2D

3) Realizar una investigación implicaba hacerse aficionado al uso de la biblioteca, en la que se podían encontrar grandes obras del saber universal. Hoy se tipea una palabra clave en Wikipedia y se hace copy paste del resultado en una hoja de Word. No hay nada más interactivo que una biblioteca tradicional. Internet favorece la linealidad del conocimiento y la pasividad del estudiante.

Comparación: mejor antes, había mayor contacto con otros conocimientos, los libros hablan entre ellos; en cambio, wikipedia es al saber universal lo que una charla de peluquería a un congreso de ciencia.

4) Cuando yo era niño había que ser bueno en algo del oficio para transmitir saber: tipografía, comunicación, morfología, video, fotografía, editorial, animación, dibujo. Hoy hay que saber coleccionar links.

Comparación: antes era mejor, hoy se puede ser un referente en el diseño sin haber puesto un punto de Helvetica sobre una hoja de papel obra.

5) Un congreso o conferencia eran algo importante. Desde Matthew Carter en el Sheraton a David Carson en FADU, eran disertaciones que movilizaban por su contenido, para todos los gustos, más allá del divismo de quien se presentaba. Vino Scott Makela, murió Scott Makela y con él murió mucho más. Hoy lo que manda en los congresos es el carisma y la carpeta de favoritos del navegador.

Comparación: antes era mejor, las exposiciones ponían en debate y crisis las posturas, hoy asistir a un congreso muchas veces es equivalente a visitar tus favoritos de You Tube.

25/12/2009

Una amiga perdió esta perra llamada Iruya en la autopista Buenos Aires La Plata luego de un choque. Si la ven, avisen. Hay recompensa.

Lau Giraudo
lgiraudo@gmail.com

22/12/2009

Enseñar Diseño en 2010

He escrito este texto a partir de mi diagnóstico sobre el crítico año 2009 que recientemente finalizamos en la cátedra de Diseño 2, Wolkowicz, FADU UBA. La emoción me llevó a extenderlo a toda mi actividad como docente de grado en distintas universidades.

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El momento de crisis en el que actualmente se encuentra la carrera de Diseño Gráfico de la FADU UBA, y en particular sus talleres de Diseño, no se soluciona con un discurso nostálgico por el orden eficientista. Quiero decir, hay prácticas y usos que se han apartado de las normas, que aparentan un relajamiento cercano en ocasiones a una hipotética indolencia. No hablo solamente del alumnado sino también de los docentes y autoridades. En este escenario, pareciera que una "vuelta al orden" se nos impone. Pero no puedo dejar de pensar que la invocación a una anterior situación de orden, así como el pánico por la aparente anomia que nos conduce a la desintegración, es una de las matrices del pensamiento de la derecha más conservadora. Una derecha que hoy ve renovado su discurso, amplificado geométricamente en el papel prensa y en las pantallas.

Hablo de "aparente relajamiento e hipotética indolencia" porque no los considero tales. Lo que se ve como desgano y apatía por parte de los estudiantes es en mi opinión otra cosa.

Me permito leer en el apartamiento de las normas indicios de un importante cambio de sentido en la consideración del espacio de formación universitaria y en la maneras de vincularse con el conocimiento.

Haré una breve enumeración de dolores cotidianos que sufrimos como docentes y estudiantes de la carrera de Diseño Gráfico, sin pretensión alguna de exhaustividad. Ya sabemos sobre la magra situación presupuestaria. No quiero poner en letras lo obviamente observable, por todos conocido, sino poder hacer una propuesta a partir de ello. Hay datos que son innegables en la FADU UBA. La calidad edilicia se encuentra al borde del colapso permanente: se enseña y se aprende en un entorno deteriorado, con obscena falta de recursos mínimos, con inundaciones en aulas. Padecemos el agobio del cuerpo entregado al devenir del clima, talleres con temperaturas insoportables en verano e invierno. Los horarios de inicio de las clases se extienden, los estudiantes llegan con pocos o nulos avances en sus proyectos, permanecen silenciosos ante proyectos ajenos, no hacen uso del material bibliográfico que se les propone, limitan su participación al espacio de corrección individual del propio trabajo práctico, asisten imperturbables a las clases teóricas y no traen materiales apropiados para trabajar en clase. Podríamos ensayar un amplio ejercicio de catarsis depositando la responsabilidad (¿las culpas?) en el alumnado, pero, ¿no se trataría de una queja inconducente? La queja por la queja misma es un agente inmovilizante. ¿Antes no deberíamos preguntarnos por qué los estudiantes actúan como lo hacen?

Los estudiantes no "deciden" actuar así. Actúan así porque ese es el espacio que el sistema les propone, les permite y en no pocas ocasiones los condiciona a actuar. Me niego a pensar en el alumno como un individuo solitario que toma decisiones por fuera del colectivo. Esa es otra consideración prototípica de la derecha: la del individuo solitario que, en forma de looser o héroe natural, se encamina hacia la derrota o el triunfo. El alumno que en virtud de su esfuerzo personal "capitaliza" la experiencia de los claustros y les saca provecho es el alumno modelo de la educación privada, que es muy afín (como toda la derecha) a pensar el funcionamiento de la educación con metáforas económicas. En la UBA no enseñamos a individuos sino a sujetos sociales. Hay otras instituciones universitarias que de buena gana tratan a los estudiantes como clientes y que por nimias o escandalosas cifras los barnizan con un título de grado al final de la carrera. Que el cliente no se enoje, que no critique, que no se vaya, que no repruebe, que traiga a sus amigos y hermanos. Allí, los docentes en realidad son empleados de comercio. No me parece mal, es otra forma de estudiar. Pero yo espero otra cosa de mi trabajo como profesor y ciertamente también espero otra cosa de los estudiantes.

Me pregunto ahora, ¿qué responsabilidad nos cabe como educadores? El cuerpo docente también reproduce conductas apartadas de las normas en la FADU UBA. Si hay estudiantes que llegan tarde, no pocos docentes llegan igualmente tarde, tienen frecuentes inasistencias o se retiran antes de hora. No preparan suficientemente las clases, no trabajan en clase con el material de lectura que pretenden que sus estudiantes lean. Llegan agotados al aula, luego de extensas jornadas laborales, para ejercer la docencia a cambio de una magra o nula retribución, lo cual aumenta el descontento, la impaciencia, la frustración. En los talleres abunda la mugre y el fastidio.

Si en este contexto se realizara una reasignación presupuestaria considerable, me permito fantasear sobre esta idea ya que es improbable por múltiples factores, la propia dinámica del sistema la terminaría fagocitando. Hay tantas urgencias, tenemos tan instalada y naturalizada la idea del colapso, que un aumento presupuestario no haría más que alimentar un cuerpo que no tiene en claro hacia donde quiere ir. Tendría efectos analgésicos, haría más tolerable el padecimiento del día a día. Pero el problema de base está en otro lado. No es un tema de costos sino de sentido. ¿Cuál es el sentido de mantener la universidad pública? Disminuir la brecha social o en todo caso, evitar que se profundice, lograr que los estudiantes sean conscientes de sus derechos y obligaciones como ciudadanos, que tengan memoria, que no se resignen ante la injusticia ni se vuelvan insensibles al sufrimiento ajeno, que sean solidarios, que levanten la voz, que participen activamente en la vida democrática. Argentina ya tiene suficientes hijos de puta y bufones del Imperio como para que le instalemos otra fabrica de ensimismados.

Insisto entonces en la pregunta ¿para qué formamos? Hay que hacerla todos los días. Formar no es uniformar, señores. Desconfío ante el clamor por la recuperación del orden y la normas que piden algunos sectores, de derecha o funcionales a las derechas. Volver a la rigidez de las normas, la disciplina en los horarios y las formas, hacer sentir los rigores de la exigencia, amenazar y castigar usando los espacios de evaluación. ¿Para qué todo esto? ¿Qué aporta, en nombre de qué? El discurso eficientista es perverso.

¿Qué hacer entonces? Para el 2010 me propongo, dentro de lo humide que pueda ser mi aporte, reconstruir el vínculo de la universidad con la realidad inmediata, favorecer el trabajo colectivo, el conocimiento de acciones pasadas que hayan logrado una transformación en el estado de cosas y la defensa a ultranza del pensamiento crítico. Trabajos en grupo. Proyectos reales que impliquen innovación para su resolución (por ejemplo, desarrollo de sistemas de información con altos condicionantes de producción). Debate sobre temas históricos en lo que el Diseño Gráfico, el arte y la comunicación visual hayan tenido un rol transformador (como "Tucumán Arde"). Habrá resistencias, porque debemos ganarle la batalla al mundo de la pantalla mutable y el entertainment. Pero no hay aprendizaje si no se vence la resistencia al nuevo conocimiento. El nuevo saber es perturbador. Quiero estudiantes que tomen partido. Ellos ya son mucho más jóvenes que yo y la energía, por más castigados que vengan a la clase, les brota de las entrañas. Si hay juego se suman, he visto muchas veces esa emoción.

Este es mi proyecto. En un año les cuento.

18/12/2009

Contra la colegiatura del Diseño Gráfico

Un excelente artículo, profundo, documentado y riguroso, sobre el tema de la colegiatura del Diseño. En el último newsletter de la UDGBA. CLIC!

15/12/2009

Canta Juliet darling

Vamos todos a Olivos, México!

13/12/2009

Re-volver

Una amiga que hace cosas muy bellas, ideal para regalar en Navidad: CLIC para Revolver.

Declaración de docentes, estudiantes y graduados de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA.

Abel Posse no debe ser Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires

Que sepamos, Abel Posse no redactaba directamente los discursos de los genocidas de las Juntas militares de la dictadura de 1976, aunque no se privó de participar en ella desde oscuros rincones. Sin embargo, parece haberse decidido a redactarlos ahora, treinta y tres años después. La institucionalidad democrática le parece un escenario apropiado para aplicar sus destrezas de escritura a favor del discurso del terrorismo de estado, hasta tal vez mejor que la propia dictadura. Por cierto, lo hace en la época en que tal discurso puede encontrar la oportunidad de sostenerse en el voto de quienes estén dispuestos a apoyarlo. Un gobierno democráticamente electo lo designa Ministro de Educación. Pone bajo su conducción la educación de los niños y jóvenes que en un futuro próximo serán, muchos de ellos, estudiantes universitarios.
Lo que nos parece gravísimo no es su presunto ánimo polémico, que no lo tiene, porque todo en su discurso es apología del terrorismo de estado, denigración de la defensa de los derechos humanos, humillación de los pobres y desamparados, difamación macartista de las izquierdas, del progresismo y de las memorias históricas y políticas. Su discurso conforma una pieza memorable del uso del lenguaje al servicio del mal, la violencia estatal autoritaria, el crimen de estado legitimado por la razón de la fuerza. Es un discurso que convierte a gran parte de la población en enemiga delicuencial y víctima de la ley y el orden proclamados en sus versiones perpetradoras del horror, y por ello mismo adversas a toda norma, a toda convivencia, al menor asomo de una condición colectiva democrática.
Lo que nos parece gravísimo es que un ministro de educación designado se permita formular semejantes nociones y que además pretenda hacerlas pasar por la expresión pública de una labor intelectual.
Lo que nos parece gravísimo es que se presuma, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que la línea que ha sido atravesada por Abel Posse con sus infamantes y denigratorias palabras de violencia y crimen pueda ser tolerada por quienes profesamos un compromiso con la educación, la convivencia democrática y la apelación a la política como camino para dirimir diferencias y conflictos sociales, en lugar del crimen y la represión.
Lo que nos parece gravísimo, entonces, no son sus opiniones -harto conocidas desde siempre-, sino el lugar desde el que se lo habilita para enunciarlas.
Desde nuestro ámbito, como docentes, educadores e investigadores de la Universidad pública, no podemos asistir a semejante acontecimiento sin manifestar nuestro horror y profundo e irreductible repudio ante lo que de ninguna manera constituye una polémica, sino un liso y llano atentado contra la vigencia de los derechos humanos y la democracia.
Llamamos a todas las comunidades educativas y a las fuerzas sociales, políticas y sindicales democráticas al pronunciamiento y la movilización contra el acto de lesa convivencia democrática que implica la designación de Abel Posse como Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.

08/12/2009

De acuerdo con Clarín, se trata de otra conspiración K

El Papa apuntó contra los medios: "Intoxican los corazones"

16:15|Según Benedicto XVI, amplifican el mal y acostumbran a la sociedad "a las cosas más horribles". En el día de la Virgen, los contrastó con María, "que lleva una bella noticia". (Clarín, 08/12/09)

07/12/2009

Fin de la clínica

El sábado por la mañana en la FADU UBA, con mis reflexiones finales, cerramos la clínica con unos colegas de Puerto Rico. El proyecto Hotel Excelsior de fue un gran movilizador de humores y acciones. María de Mater O'Neill estaba al frente del grupo, si desean saber más sobre ella, aquí está su sitio: http://www.marimateroneill.com/

02/12/2009

No esperen nada de Obama más que muerte