18/03/2009

Contra toda forma de seguridad

Hay pocos que tienen mucho, algunos que tienen algo y muchos que no tienen nada. Los algunos que tienen algo nunca podrán ser como los pocos que tienen mucho, y esto pueden soportarlo, pero nunca podrían aceptar convertirse en muchos de los que no tienen nada. Algunos pocos de los muchos que no tienen nada son feroces con los muchos que no tienen nada y en las contadas ocasiones en que se cruzan con ellos, con los algunos que tienen algo. Unos pocos de los muchos que no tienen nada se convierten en algunos de los que tienen algo, pero ni estos pocos que por azar llegan a tener algo ni esos pocos que por su brutalidad de cuando en cuando se cargan a alguno pueden definir al conjunto de los muchos sin nada, porque son pocos entre muchos. 

Pero para algunos, mucho o poco no importa cuando se habla de seres humanos. Lo importante para algunos es que son otros. Lo importante es que apestan, son una bolsa de mugre alimentándose de mi basura y afeando mi cuadra, una manga de vagos que mandan a los pibes a pedir para el vino y después los cagan a palos. Lo importante es que esos otros se empecinan en seguir siendo africanos, dominicanos, paraguas, bolitas, espaldas mojadas, sudacas, turcos, chinos, chicanos, negritos de mierda y la puta que los parió, hay que matarlos a todos, paredón. Muerte a escala industrial para vivir en paz.

Pero esto no cambiará mientras sigamos como al principio. Con pocos con mucho, algunos con algo y muchos sin nada.