05/08/2008

Del Decano de la FADU UBA

A la comunidad de la FADU

Hace dos años y medio, me hice cargo del decanato de la FADU elegido por votación de profesores, graduados y estudiantes y guiado por principios destinados a abrir un espacio democrático y participativo y a luchar —entre otras cosas— por la igualdad de las carreras, la sustanciación de concursos y por un presupuesto acorde a las necesidades de nuestra facultad.
Durante el año 2006, guiado por los mismos principios democráticos y de defensa de las instituciones, con el objetivo de aportar a la construcción de una universidad moderna, con nuevos estatutos, preparada para afrontar los nuevos desafíos nacionales y mundiales, asumí el vicerrectorado de la UBA, en medio de una crisis política que hacía peligrar la continuidad institucional.
Dos años después, la situación demuestra que ambas funciones resultan incompatibles en una universidad en la que aún persisten graves defasajes entre diferentes carreras y que, en particular, al no reconocer el crecimiento de nuestra facultad de acuerdo con las lógicas contemporáneas, la mantiene en un agotamiento presupuestario que todos padecemos.
Los últimos acontecimientos conocidos —negativa a pagar el curso de verano, persistencia de docentes sin nombramiento o con nombramientos no adecuados a su categoría académica con la consiguiente imposibilidad de concursar esos cargos— me han llevado a tomar la decisión de renunciar a mi cargo de vicerrector de la UBA para poder continuar reclamando y defendiendo los derechos de la comunidad que hoy dirijo. Adjunto a ustedes el texto de mi renuncia elevada ayer 29 de julio al Consejo Superior y reafirmo los principios por los que he sido elegido

Arq. Jaime Sorín
Decano