28/05/2008

El blog de Mauro

La emulsión que recubre la piel humana tiene tres componentes: dos sudores y sebo.

Uno de los sudores es aquel que producimos para regular la temperatura. Ese sudor no tiene olor, como el sudor de los niños.
El otro sudor es el que apesta, porque arrastra elementos celulares que se descomponen. Se ubica en las axilas, la areolas mamarias y la región anogenital. No se activa con el calor, sino con la actividad hormonal. Por eso es que los niños no apestan a sudor. Y que la cara, aunque esté cubierta de sudor, tampoco apesta.
El sebo, aunque está lleno de colesterol, grasa, triglicéridos y restos celulares, tiene un ph ácido, por eso tampoco apesta (no permite el desarrollo de bacterias).

Los tres humores se amasijan en nuestra piel. Y a los tres se los considera uno, por no entender su naturaleza.

A mi amigo Mauro Oliver le sucede algo similar. Algunos extraviados se equivocan sobre su naturaleza. Lo consideran un loco lindo. Pero Mauro no está loco. Cosiderarlo loco es no tener las pelotas suficientes para detenerse a reflexionar sobre lo que dice.

El blog de Mauro: http://mauroliver.blogspot.com/