02/04/2008

No se caliente, presidenta

No subestime la pluma de Hermenegildo, presidenta, que vuela más alto de lo que usted sospecha.
Todo el tiempo, cuando la escucho excma. presidenta, tengo la impresión de que le gustaría decir algo distinto, más apasionado e intenso que lo que está diciendo. Como por ejemplo: ¡hijos de mil putas, salgan de la ruta o los voy a sacar del forro del orto con la gendarmería! Pero que no lo hace para no armar más quilombo.
Con toda sinceridad, siempre que concluye uno de sus discursos siento gusto a tibio. Porque no cede pero tampoco ataca con toda la batería. El martes pasado disfruté mucho con todo el folklore peronista y su tono de Evita. Le propongo que para la ópera rock "Cristina" convoque a Patricia Sosa, idea que escuché hoy en "Tarde Negra". Si se va a pelear, a pelearse en serio. Ponga a los gordos de las cuatro agrupaciones rurales a disposición del ejecutivo, por ejemplo. Y que se pudra, viejo.
Pero no me lo ataque al maestro Sabat. Que es más talentoso que usted y yo juntos, vea lo que le digo.