16/04/2008

Hoy hay que leer

Henry Miller escribió esto mientras visitaba París, poco antes de la segunda guerra mundial.

"La llegada a la ciudad de Poros produce la ilusión de un profundo ensueño. De repente, la tierra converge de todas las direcciones y el barco se apretuja por un estrecho pasadizo que parece no tener salida. Los hombres y las mujeres de Poros se asoman a las ventanas, justamente encima de vuestras cabezas. Los holgazanes se pasean por el muelle a la misma marcha que el barco; pueden caminar más de prisa que el barco si desean apresurar el paso. La isla discurre en planos cubistas, un plano de muros y ventanas, otro de rocas y cabras, un tercero de árboles y arbustos puestos rígidos por el viento, y así lo demás.

Es casi la misma hora del día, algunos meses más tarde, cuando escribo estas páginas.

Al menos el reloj y el calendario así lo dicen. La verdad que han transcurridos siglos de luz desde que pasé por ese estrecho pasadizo. Nunca volverá a ocurrir. Ordinariamente me entristece ese pensamiento, pero ahora no. Tengo muchos motivos para estar triste en este momento; todos los presentimientos que he tenido durante diez años se han realizado. Estamos en uno de los momentos más bajos de la historia humana. No se vislumbra en el horizonte signo alguno de esperanza. El mundo entero está envuelto en una carnicería. Sin embargo, lo repito: no estoy triste. Inúndese el mundo de sangre; yo me aferraré a Poros."