27/10/2007

El grito


Y ya que ando mostrando la cocina, a esta ilustración la dejé en el camino (aunque sirvió de base para otra cosa) de un libro de poemas en el que he participado. El poema habla sobre un señor que bebe duramente hasta que su mundo se vuelve una burbuja de desidia. El recurso de la cara en un objeto está muy abusado, pero me pareció adecuado para ese momento particularmente descripto de la intoxicación alcohólica, donde la vista no llega lejos. Y se vuelve extraña, extraviada, paranoica. Viendo cuadros de Munch en una lata de cerveza, por ejemplo.