08/04/2006

V for Van Eyck


Recordar, recordar. Muchos preferimos olvidar o el olvido nos prefiere. V for Vendetta no está nada mal. Habilita lecturas atroces. Bellamente atroces: hacer estallar un símbolo puede ser edificante. Un símbolo que bien podrían ser las Twin Towers. Fuck'em all.
Si es que el mismo imperio no las voló. Porque después de un magnicidio para continuar una guerra, matar a unos cuantos oficinistas para justificar otra es una faena menor. Más polvo, es verdad. Pero el petróleo lo justifica, como la venta de helicópteros justificó Vietnam.
Para el ciudadano medio norteamericano, V es un apología del terrorismo. Para los autodenominados anarquistas, como el autor del site www.vdevendetta.com, es una traición al espíritu original del comic en el que se basa (por favor, argumenta con algo más sólido que links a Wikipedia).
¿La película es el comic metido en un frasco, con una solución adecuada y una etiqueta viable para los mass-media? Realmente carece de importancia para mí. Prefiero detenerme en lo mínimo, como "El Matrimonio Arnolfini" que V tiene en su galería. V de Van Eyck, autor de una obra que destila belleza y hace que uno se pierda en la microsignificación, en el instante, olvidando cómo llegó allí o hacia dónde se dirigía. Un oficio más económico que la pretensión de todo finalismo, aún el del protagonista en cualquiera de sus versiones.

img from www.vforvendetta.com