07/03/2006

Mi nombre es todo lo que tengo


Gran vacío. Se fue Roberto M. Cuando la hora llega, se lleva todo: saberes, deseos, miserias, fracasos, lo íntimo y lo público, hasta el mínimo rastro de lo físico animado, el triunfo, la grandeza, los proyectos. Se fue Roberto y con él se fue mucho. Pero queda su nombre multiplicado por cientos, por miles de alumnos. La Muerte negocia con el hombrecito del azulejo y deja unas pocas cosas. Acaso sólo un nombre. Que tal vez es lo único que tenemos. Adiós, profesor. Nos quedaban muchas preguntas.

Nota: la imagen utilizada es un fragmento de una lámina aparecida en la revista Argentina Gráfica Cromática.