16/02/2006

Suckin' soccer


Empieza otra vez. Esa fiebre que todo lo suma y todo lo consume. Esa fiebre que promete con/sumar el sueño del dios y el semental coincidiendo en un team de representantes del ser nacional (odio todas las palabras de la última oración). Yo mismo me voy a narcotizar, a devorar el opio de Umberto Eco.
Los sueños van estallando y al final no queda más que un mar de lágrimas y un ganador por penales. Tanto por tan poco. Brindan los vendedores de televisores por el incremento en las ventas. Luz mala.